Articulo escrito por Manuel Peña Narváez, para la revista Utrerana

Via Marciala , en el numero de Mayo- 2008

¿Una película sobre Bambino?

El Día de 5 de mayo se cumple nueve años de la muerte de Miguel Vargas Jiménez, Bambino, la figura más determinante de la canción flamenca a compás. Qué triste, que este noveno aniversario lo tengamos que recordar porque una desaprensiva actitud ha dejado en el registro territorial de la propiedad intelectual un guión para cine, sobre la vida de Bambino, pero, de un Bambino que nosotros en Utrera, ni conocemos, ni deseamos conocer, porque aquí solo entendemos la figura radiante de un Bambino que ha  marcado un sitio, que ha ocupado un espacio, que ha derrochado un arte, y que ha sido aplaudido por el mundo entero.

  Según nos comunica Santiago González Sacristán. Autor de libro, ´´ La Fiesta Infinita: Bambino 1040-1999”, totalmente indignado, como nosotros, al conocer el guión, son muy escasas las posibilidades de que esta proyectada cinta encuentre productora, incluso director que la dirija. No es posible escribir de forma más soez, ordinaria y grosera y cuantos sinónimos entre en esta definición, con el principal objeto de atropellar la dignidad humana. Sabemos que los familiares de miguel, sus sobrinos, estudian la manera de poner las cosas en mano de alguien que defienda los derechos humanos de quien se ganó el cariño del mundo predicando arte y buen gusto musical. Ojalá y esa película no llegue a rodarse, pues a todos los utreranos nos entrarían ganas de vomitar.

  Para nosotros, Bambino es y seguirá siendo un artista muy distinto a todo, cargado de personalidad, insuperable, y que conquistó Madrid y cuantos puntos saborearon su arte, y que fue sembrando coplas, con majestad y empaque, engrandeciendo los mejores temas de los más inspirados autores.

  Moreno de verde luna, como Camborio lorquiano, también pudo haber salido del romancero gitano. Garbo, talento y figura sobre su perfil humano; estilo, voz y compás en dulce sueño temprano, Bambino impuso su ley en el Madrid cortesano de Gitanillo, Barbieri y Mesonero Romanos. Porque Bambino estremece cuando levanta sus manos, cuando canta, cuando baila, con el arte soberano, de majestad en la fiesta, la canción, el son cubano… En su forma musical, cual la de bagdadiano, tiene, tiene el encanto profundo, el misterioso y arcano, de todo el rancio abolengo, de un faraón egipciano.

  ¡Ay, Miguelito Chamona ¡ -Arrabalejos utreranos-, Cuando tus noches de Torres,
¿Qué Judas besó tu mano, cuando tú eras la esencia del puro sabor gitano?...

Manuel Peña Narváez