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Manuel Amaya
"Mi ilusion"


Manuel Amaya, artista de Utrera, nos presenta este su primer trabajo discográfico.
Nos llega esta voz privilegiada y gitana, cantando de una forma que él sólo sabe hacer e interpretando las bulerías y las rumbas al compás de Utrera
Manuel Amaya, nieto de Chocolate disfraza las baladas y les aporta un sentido
trágico, sobre todo las canciones de desamor y amores prohibidos.
Manuel tiene una voz que nos hiere y nos llega a lo más profundo.
Dentro del repertorio Manuel ha contado con compositores como Francisco Moncada, Rafael Babay, Ricardo Fanjul, J.A. Jiménez Muñoz, Alex Ortiz o Pedro Gordillo.
Pero sin duda alguna , este primer single que presentamos es la canción que mas sorprende del disco, Manuel ha versionado de una forma muy especial “SIN TI NO SOY NADA” de Amaral, aquella canción que supuso para el grupo de Zaragoza vender más de 500.000 discos y llevarlo al nº 1 en todas las listas de ventas y las emisoras de radio del pais y de fuera de el.
No ha dejado indiferente a nadie  ,todos coinciden en lo mismo es un hit.
La producción ha sido dirigida por Domingo Serralbo, que ha contado con la
colaboración de músicos de primer nivel  como Manolo Franco, Niño Pura ,Kiki de Utrera o Diego Magallanes.
Domi ha sabido exprimir al máximo la voz de Manuel, y al mismo tiempo le ha impreso un matiz calido que le hace interpretar de una forma magistral los copules por bulerías.
Os presentamos desde, FERROMUSIC este disco de una voz tan especial como es la de MANUEL AMAYA.

FUENTE:   http://www.ferromusic.com/publica/catalogo_int.php

CONTRATACIÓN:    Rafael Alfaro-   tlfno: 610033353 -   Email: rafe1966@hotmail.com

ENLACES: http://es.geocities.com/lawebdebambino/Manuelvendrell.htm

SIN TI NO SOY NADA

Amar por amar y romper a llorar es lo más cierto y profundo del alma,  pero mucho más auténtico y desgarrador en la voz seca y tabernaria del gitano Manuel Amaya al cantárselo a una hembra cetrina y despechada o a un hijo inesperado. Pensé en ello cuando supe que una niña, acabada de nacer, fue descubierta muerta en un contenedor de basura por un trabajador de la limpieza. “Amar por amar y romper a llorar es lo más cierto y profundo del alma” porque los instintos son próximos y se encadenan, y porque ninguno de los dos es voluntario, pues nadie elige a quién ama ni decide por quién sufre. Y así es como somos, amando y llorando, menos donde ni ya quede nada cierto ni exista nada profundo. La niña de Santa Fe fue encontrada en una bolsa marrón de una urbanización de lujo y fue vista justo antes de que la pala de la mierda la arrastrara a la cloaca en la que los adultos colocan sus miserias como quien manda a por pan. Había muerto llorando. Otra más, en Almería, sacó un brazo de la suya y un buen tipo descubrió que el deshecho de mayores y sus incómodos estorbos ni tienen aún vida ni señalan con los dedos. “Niños basura”, “niños florero”, “niños pan para hoy y que revienten mañana”, frutos del polvo basura, un amor basura y esa culpa basura que le ha perdido el respeto a la más inocente de las verdades humanas. Los romanos entendían que ninguna persona tiene alma hasta que no ha aprendido a hablar y que, mientras tanto,  los bebés se comunican y ven a sus dioses hasta que dejan de hacerlo cuando aprenden a contarlo. Yo no sé lo que esos niños habrán contado en sus lloros a los dioses sobre esta crónica de mugre y podredumbre que los periódicos han servido esta semana. No queda nombre para eso. “Amar por amar y romper a llorar es lo más cierto y profundo del alma” porque necesitamos convivir. Como en la canción del gitano Manuel,  que tiene nombre y se llama “sin ti no soy nada”. Los niños muertos llorando, tampoco.